Entre el 18 y el 23 de agosto, la presencia marista de Misión en Nueva Pompeya, Chaco, se vio profundamente enriquecida con el aporte de 14 voluntarios y voluntarias que pusieron muchos de sus dones y talentos al servicio de esta experiencia organizada y acompañada por la Comunidad Marista de Laicas, Laicos y Hermanos.

«TOTOLHEY FWALAS TOJ PAJCHE WE’T KAMAJ PITAJ TO-N OYIF»
«Desde lejos venimos y hacia más lejos caminamos»

Durante la experiencia, los y las voluntarias, provenientes de Luján, Rosario, La Plata y Pergamino (Argentina) y Pando y Montevideo (Uruguay) compartieron sus vidas con educadores, jóvenes y familias pertenecientes a las poblaciones wichí y criolla que viven en este territorio.

A través de jornadas lúdicas, recreativas y talleres, como los que se desarrollaron en el Paraje Nazario, en la Escuela Bilingüe Intercultural Cacique Supaz (Paraje Pozo del Sapo) y en el Centro de Integración y Fortalecimiento Familiar San Francisco de Asís, coordinado por las Hermanas Misioneras de la Madre Laura (Hermanas “Lauritas”), los voluntarios y voluntarias experimentaron la riqueza de la interculturalidad, la intercongregacionalidad, la vida comunitaria, y profundizaron en la Espiritualidad Marista.

También, a través de las visitas que se realizaron a los Parajes “Arbolito”, “Nueva Población” y a la “Asociación de Mujeres Artesanas Chitsaj Tokojchey” pudieron conocer diferentes procesos organizativos, comunitarios, y proyectos que reflejan los tesoros del monte y su gente.

Los organizadores del encuentro agradecen a Nico, Dai, Co., Dai Ca., Vale, Sofi, Romi, Cami, Anita, Cuca, Pame, Cristi, Susy, Tati y Pablo por animarse a vivir esta experiencia que, “como agua en vino”, generó vitalidad y transformación en todos participantes.