Adolescentes de 15 y 16 años vivieron, del 2 al 9 de febrero, una fecunda experiencia de verano, «HERMITAGE, CASA DE TODOS», junto a la montaña y el mar. 

Fueron 40 los chicos y las chicas provenientes de los colegios San Luis, de La Plata, Marcelino Champagnat, de Mar del Plata, Macnab Bernal y Manuel Belgrano, de CABA, y Morón y Luján, de la Provincia de Buenos Aires, que, acompañados por 20 animadores de la Evangelización de la Pastoral Juvenil Marista, se encontraron en la Residencia Marítima de Aguas Verdes bajo el signo de nuestra comunión

En simultáneo, otros 57 adolescentes llegados del Colegio San José, de Pergamino, y del Agrotécnico San José, de Darregueira, Pcia.de Buenos Aires; del Sagrado Corazón de San Francisco, Córdoba, del Ceferino Namuncurá de Cinco Saltos, Río Negro, y del Colegio Ntra.Sra.del Rosario, de Rosario centro, compartían la experiencia junto a las sierras de Córdoba, en la Villa Marista de La Bolsa.

En ambos casos, trabajando sobre 4 ejes ─SOÑAR-CRECER-CREER-SERVIR─ los equipos de Animación invitaron a las y los adolescentes a pensar y compartir sus sueños, crearon espacios para que pudieran conectarse con sus deseos y anhelos más profundos y así escuchar la voz de su corazón. 

El eje CRECER, después de haberse soñado, los habilitó a intuir y clarificar el camino que necesitan recorrer para que su vida y sus opciones vayan pareciéndose cada vez más a lo que ellos sueñan. Al mismo tiempo, fueron invitados a reconocer sus tensiones, resistencias y temores en esta etapa de crecimiento.

El eje CREER les permitió encontrarse con la Persona de Jesús, su experiencia, el modo en el que él vivió, soñó y despertó sus mejores sueños en otros a través de su vida y su mensaje.

El eje SERVIR marcó el rumbo para empezar a ‘transpirar’ los sueños y trazar líneas de acción. 

Como una Tienda del Encuentro, HERMITAGE fue la casa construida entre todos y compartida por todos durante ocho largas, sentidas e inolvidables jornadas. A la tarde del octavo día, las chicas y los chicos fueron llamados a abrir las puertas, a «salir»,  para contar a otros todo lo vivido llevando el HERMITAGE de nuestro carisma en lo más hondo de su corazón.