muralrecorteflyerwebllamadas

Usina Eco, un proyecto ecológico, social y económico

Publicado en Noticias Septiembre 16 2019 tamaño de la fuente disminuir el tamaño de la fuente aumentar tamaño de la fuente

“A mediados de 2016, caminando por los barrios que rodean nuestra casa marista de Luján (San Jorge, San Fermín, Santa Marta y San Pedro) comprobé que casi la mitad de sus habitantes eran ‘cartoneros’, como solemos llamarlos. Es decir, sobrevivían extrayendo de la basura todo cuanto pueda reciclarse. 

Yo veía allí algunas familias rescatando mucho de lo que los lujaneros descartan ─cartón, plástico, metal─, pisando la basura húmeda, sucia, del basural a cielo abierto más grande de toda la Provincia de Buenos Aires (17 has. con hasta 30 mts. de profundidad y hasta 20 mts. de altura que no merecieron hasta el presente ninguna política activa de los funcionarios del Estado). 

Despojados de su dignidad, entre el agua, el barro, el calor intenso o el frío bravo,  sin indumentaria ni herramientas adecuadas, y con sus niños pequeños desescolarizados compartiendo ese escenario, lejos del juego y de un espacio de contención donde poder dejarlos… estas personas carecían, además, de la posibilidad de negociar el producto de su trabajo por la existencia de un único comprador, que impone su precio.

Pensando en todo eso, un día fui a conversar con dos trabajadores sociales del CIC ─«Centro Integrador Comunitario»─, un organismo de la Provincia ubicado en el Barrio San Fermín ─el de más bajo nivel socioeconómico de los cuatro─ que gestiona la Municipalidad.

Les compartí mi inquietud sobre la desprotección que suponía que quienes trabajan en reciclar el descarte y la basura no estuvieran organizados. Y ellos se miraron y me dijeron: “Hace dos años que venimos pensando en eso...” 

A partir de allí, comenzamos lentamente a tejer el desarrollo de esta idea para transformarla en una realidad concreta.

En mayo de 2017, ellos consiguieron sumar a 7 personas a la iniciativa de constituir una cooperativa de trabajo, alcanzando así el mínimo de integrantes que su formación demanda. Y, luego de una jornada de capacitación que nos incluyó a todos, fundamos formalmente la organización. 

La bautizamos UsinaEco porque la pensamos como una empresa que produzca cuidando el medio ambiente.

Los trámites para legalizarla fueron interminables: viajes y gestores en La Plata, presentación de documentos que regresaban ¡porque siempre faltaba algo!… Y vuelta a enviarlos  y a empezar de nuevo… Así... como para desanimar a cualquiera. 

Finalmente, en septiembre de 2018, luego de una entrevista que nos hicieron en un medio periodístico, dijimos: “Tenemos que arrancar.” 

Los que podíamos, pusimos algo de dinero y alquilamos un espacio en una textil vaciada por sus dueños y recuperada por algunos de sus empleados, y armamos allí nuestro depósito. 

Éramos 10, cada uno con sus posibilidades y sus propias expectativas, pero con un sueño que nos integraba. Los que teníamos algún vehículo, recogíamos material donde conseguíamos adeptos: empresas, comercios, escuelas. Éstas últimas son un valioso socio nuestro. 

Actualmente pasamos por las escuelas y les proponemos el proyecto primero a los directivos y luego a los alumnos. Allí les hablamos del cuidado del ambiente, de la naturaleza, de la economía lineal que extrae, procesa, usa y descarta para extraer nuevamente... 

Les explicamos que es posible reducir, reciclar y reutilizar sin agredir tanto a la naturaleza, buscando así una economía circular. Y hacerlo en forma cooperativa donde todos ganan parejo, donde todos tienen la misma capacidad de decisión, donde todos son dueños. 

En cada escuela constituimos un Punto Verde de residuos aprovechables.

Las tres patas que sostienen nuestro proyecto son la ecológica, la social y la económica. 

La ecológica busca reducir el basural de Luján, foco de contaminación del aire y de las napas; la social, apunta a darles dignidad a los ciudadanos y ciudadanas que reciclan, con seguridad social, indumentaria adecuada, espacio protegido de trabajo; y la económica, procura que se ofrezca una retribución justa a cada asociado, de manera que pueda cubrir sus necesidades familiares y desarrollarse.

En septiembre 2018 éramos 10 soñadores sin más herramientas que nuestros sueños. 

Hoy ya somos 40, con elementos adecuados (ropa de trabajo, balanza electrónica, dos prensas enfardadoras, dos camiones, un auto-elevador…), registrados como monotributistas con jubilación y obra social, con retiros (sueldos) mensuales en crecimiento, dueños de una empresa social y solidaria que se ha  ganado el respeto de las instituciones, de las empresas y de la ciudadanía de Luján.”

 

Hermano Gonzalo Santa Coloma

Visto 159 veces Modificado por última vez en Modificado por última vez en Septiembre 16 2019

 

Conectate Vía

facebook twitter instagram youtube

 

Seguínos en Facebook

Tweets Recientes

Visitas Recibidas

1261091
HoyHoy351
AyerAyer913
Esta SemanaEsta Semana4301
Este MesEste Mes17745
TotalTotal1261091
3.85.214.0